jueves, 20 de enero de 2011

Elegía de un consumista.

QUE CLICHÉ

La derecha te idiotiza.

La izquierda te asusta.

El centro te miente.

El comunismo te cohíbe.

El liberalismo te encadena.

El socialismo te esperanza.

El neoliberalismo "prospera".

El anarquismo es rebeldía.

El capitalismo te controla.

El sindicalismo te une.

El feminismo te da fuerza.

El machismo te ensucia.

El nacionalismo te traiciona.

El radicalismo te libera.

El fascismo te maneja.

La democracia te ilusiona.

El ecologismo te busca.

viernes, 7 de enero de 2011

Crónica de una vida escolar y carta corta a un Fray despiadado

Si pues, yo estudié en el Colegio San Agustín de Lima. Un colegio con una identidad deportiva (que la verdad nunca me intereso), de formación en valores cristianos y una disciplina activa. Pertenezco a una familia que por dos generaciones ha pertenecido a aquel plantel, tomando la decisión de ser inscritos sin vacilar. Ingresé en inicial, aún sin saber atarme los pasadores, a una sede en algún lugar de Monterrico .Mis padres orgullosos me llevaron a la sede de San Isidro, donde pasaría toda mi infancia, pubertad y parte de la adolescencia. A ese pedazo de terreno, donde veía imponente un gran coliseo, un patio gigante, algunas canchas y un territorio desconocido: los patios de secundaria. Conocí a la primera profesora que recuerdo tenerle cariño,Mary Roca, interesada siempre por todos sus alumnos, decidida a brindarnos una buena educación. No solo lo bueno se recuerda, en tercero me decían que peor profesora no me pudo tocar, Myriam, aquella mujer que finalmente se terminó volviendo mi amiga, a la cual algunos años después tuve el placer de pedirle que firme mi camisa. Llegado cuarto todo empezaba a cambiar, la disciplina era más fuerte, y las tareas se empezaban a complicar. Apareció aquella profesora, María Elena Polasek, hoy convertida en una traidora e hipócrita, a la que la recuerdo como una erudita en matemáticas, que no sabía cómo enseñarme a multiplicar. Llegado quinto las cosas cambiaron, empezaba a sentir el peso de la responsabilidad, por fin me interesaba pertenecer a alguna delegación (aunque no lo consiguiera), nuevos amigos, nuevas vivencias, nuevos juegos. Ya no eran dos grupos separados, niños y niñas, ahora éramos un todo. Recuerdo aún aquellos amigos, realmente amigos, a los que sigo viendo hasta estos días. A esos otros que se creían matones, que se burlaban de los demás, que los profesores los respetaban para no meterse en problemas, aquellos que hoy en día sus vidas no me importan…
Sexto fue la continuación de quinto, mucha diversión, el último año antes de ingresar a secundaria. Ese patio desconocido ya era mi terreno; corria, saltaba, caminaba, hablaba, ya era parte de él. Ése año sería el último en el que jugaría con plastilina, el último en el que jugaría chapadas, el último en el que podría darme el lujo de escribir con lápiz. Primero y segundo de secundaria me abrieron sus puertas, ya era grande, tenía otro uniforme, uno de chompa azul. Como experiencia personal, mis padres dejaron de plancharme las camisas, de forrarme cuadernos, de recogerme de la escuela, entre otros muchos cambios. Algunos de mis amigos se reían de que tuviera que hacerlo, otros no opinaban; yo solo atinaba a callar, en mi molestia. Esos años fueron los más felices, la presión era ligera, casi no tenía profesoras, solo profesores, y empezaba los cursos de ciencias. Luís Chavez, una leyenda humana me atrevo a decir, un profesor que le enseño a mis padre, y que incluso reprobó a dos de mis tíos, sería mi tutor. Tal vez no aprendí lo suficiente de él, debido a que no le tomaba atención, pero siempre le demostré un gran respeto. Ahora estaba de moda pertenecer a los equipos deportivos. Lástima que nunca me interesó ninguno, pero ¿Qué puedo decir? No abré destacado, pero tuve tiempo de formar verdaderos amigos. Tercero y cuarto fueron mágicos, empezaban los tiempos de quinceañeros, reuniones, salidas, etc.Conocí gente muy importante en mi vida nuevamente, algunos amores y hasta a mi mejor amiga. Estos eran los años donde mis padres me recordaban que los viviera al máximo, que no se repetirían. Aquellos profesores,Corita,Santacruz,Vidal,Lujan,Santos,Kike,Sandoval,Quijano,el magnifico Hernán Florez..Aquellos que prácticamente forzarían mi ingreso a la universidad. Aquellos que tuve la suerte de que hicieran gala de su sapiencia en quinto, junto con la picardía de aquellos asesores. Aquellos años donde finalizaría mi etapa escolar, esos buenos años.

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Hoy el panorama es diferente. Un buen día de Agosto del 2010, una noticia me desconcertó. El Padre director Senén Gonzales Martín había sido sustituido. En su lugar, ingresó el “Fray” Elías Neira, un personaje algo joven que no cumplía con los estándares de los directores de antaño.Correcto, un padre peruano. Qué buena noticia, el padre que volvió al colegio San Agustín de Chiclayo en una suerte de empresa con bachillerato, ahora arreglaría las cosas en Lima.
Yo quería ver esos cambios, me interesaba saber qué pasaría con el colegio. Mis primos y amigos me mantenían al tanto de que pasaba adentro, que nuevas había. Escuché que habían usurpado la oficina del director, que habían botado a algunos malos profesores, que el colegio estaba cambiando. Me parecía genial, al fin toda la lacra del colegio desaparecería.
No fue así. Lo que se hizo fue aplicar una administración despiada, que eliminara todo rastro de lo que alguna vez fue la identidad del colegio. No mas visitas libres, no más canchas gratuitas para exalumnos, no más conversaciones después de clases.”El colegio es para estudiar”, frase que lo excusa de sus acciones. No tengo conocimiento de sus verdaderas intenciones; sin embargo, puedo notar la insatisfacción del profesorado que alguna vez me enseñó, la molestia de muchos alumnos y ex alumnos que sienten que su colegio perdió su identidad. Este hombre ha dejado en la calle a muchos padres de familia que, aunque en muchos casos no merecían pertenecer al plantel, son queridos por los estudiantes. Me gustaría investigarte, Fray Elías, para saber cómo lo lograste. Como cambiaste todo un sistema basado simplemente en algo que funcionaba bien, como es la ética. Cómo te atreviste a subir la pensión del colegio a aquellas cantidades exorbitantes, sabiendo que muchos son becados, o pertenecen a estratos económicos bajos. Si quieres una empresa, puedes probar en otras áreas, pero no en una entidad como la nuestra. Esa lista de 34 profesores despedidos son el reflejo de tu tiranía, tus ansías de control. Si querías aplicar tus programas de desarrollo, debiste planearlo con tiempo, no eliminar todos tus obstáculos. Nuestro colegio forma personas, no máquinas.

Me siento inconforme, o debería decir nos sentimos, de la humillación que han sufrido nuestros profesores, a tal punto de hacerlos perder el control. Tuve la suerte de poder hablar con uno de ellos hace poco. Realmente usted ha cometido una falta grave, ya que yo creí que era un caso particular. Desarticuló un sistema que si fallaba, ese programa inútil llamado después del colegio; sin embargo, los implicados siguen ahí, “trabajando” sin escrúpulos. Algunos sí merecen ser expulsados, otros se entiende que se han acomodado al sistema para subsistir, incluso aquella acción me parece de lo más bajo.

Solo nos queda observar este nuevo año, en el que veremos el fruto de tu trabajo, ese tan anhelado bachillerato, cumplir esos grandes estándares internacionales, distinguirnos con nuestro nuevo logo y nuevo uniforme. La formación cristiana tal vez sea buena, te enseña a regular tus acciones; pero si no recibes una base de valores, eres uno más. Una maquina más que trabajará para ingresar a una universidad y producir dinero. Incentivarás a la exclusión social, al odio de tu alumnado y, sobretodo, al hostigamiento mental. Espero que tu plan falle, aunque sé que lo antiguo no se podrá recuperar. Buen año, director.

martes, 14 de diciembre de 2010

Un cuento de "terror"

Algo parecido a un cuento.

Un interesante aviso en el periódico anunciaba el trabajo.”Se solicita personal joven para trabajar en campaña navideña”. Era la oportunidad perfecta para aprender. El anuncio no hablaba de que clase de trabajo, ni requisitos, sólo presentarse en aquella calle de Aviación. Emprendió un viaje hacia aquella dirección, encontró la oficina y tocó el timbre.

-Buenas tardes, vengo por lo del anuncio – afirmó a la voz que provenía del intercomunicador.

-Oh, claro, en estos momentos no podemos atenderlo, el horario ha sido cambiado por un imprevisto. Pase a las 4 de nuevo-respondió la voz.

-No hay problema señorita, vuelvo en una hora-respondió, de buen modo, guardándose la ira que le producía perder tiempo.

La impaciencia lo invadía, necesitaba realizar alguna actividad. Fue a una juguería cercana a beber un jugo de naranja. El tiempo no ayudaba, solo quince minutos había pasado. Sacó su celular e hizo algunas llamadas. Terminó escuchando música en su reproductor portátil.

Era momento de retornar a la oficina. Sin embargo, ahora se encontraban una vasta cantidad de gente, con cara de encontrarse confundida y disgustada. La voz del intercomunicador se presento dando a conocer su nombre.

-Buenas tardes, soy Lourdes, disculpen la molestia-anunció. Mientras pronunciaba estas palabras, algunos se quejaban; otros, sumidos en su necesidad, esperaban impacientes a ingresar.

Unas escaleras lo conducían a lo que parecía un aula de colegio, algo pequeña, donde una pizarra se hacia notar. La mirada de él y los presentes la observaron anodados.Nadie entendía que clase de trabajo era; sin embargo, todos entendían los datos infrahumanos y presentes en la pizarra.

-Disculpe, ¿tiene algún conocimiento de en qué consiste el trabajo y si esas cifras son las reales?-Preguntó una joven de tés mestiza al interesado.-Pensaba que era un trabajo de medio tiempo-Dijo mirando a sus amigas, quienes hicieron una afirmación con su cabeza.

En ese momento Lourdes, ahora nerviosa y algo cohibida, observa al grupo y expone los datos de la pizarra. El grupo no lo puede creer. Los datos eran ciertos.

-…Como les comentaba, el trabajo consiste de vendedor durante veinte días. El horario es de diez a diez. Cuentan con una hora de “lunch” al mediodía y media hora de descanso a las seis. El pago es de trescientos cuarenta soles y si tienen hijos, cincuenta soles extra por cada uno- dijo la señorita, ahora confiada en sus palabras y observando la reacción del grupo.

Las miradas de las personas se transformaron en nostalgia, en especial la del joven interesado, quien solo levanto la mano.

-Señorita, este trabajo se aprovecha de la desesperación de la gente. ¿Le parece correcto ofrecernos este puesto, a gente que probablemente estudie o que tenga familia? Algunas de las personas presentes probablemente vienen de lejos, o han sacrificado otras oportunidades para acercarse aquí. Con la necesidad de un trabajo justo, que le permita mantenerse en una calidad de vida aceptable.-dijo indignado el interesado.

Las personas no mostraban alguna acción, sus miradas solo se posaban en el joven que había hablado. La mirada de Lourdes nuevamente se mostraba nerviosa. Simplemente no tenia palabras, no estaba preparada para una reacción asi.En ese instante, Lourdes dijo algo inesperado.

-B…Bueno...También tenemos puestos fijos para el siguiente mes, medio tiempo, el pago es un poco más y es por tres meses. Es en el área de almacén-dijo Lourdes, sintiéndose incapaz de poder controlar la situación. Definitivamente no estaba capacitada para aquella charla.

Algunos se pronunciaron, se retiraron y otros, como el interesado, solo observaban y pensaban. Él logró su objetivo. Consiguió forzar a la empresa a otorgarle un puesto levemente justo, que no solo él, sino todos los presentes buscaban. La gente estaba bien.

Me veo obligado a mostrar mi insatisfacción por este abuso total. A su vez, siento vergüenza de nuestra condición, que nos obliga a aceptar esta terrible situación a la que hemos llegado. La empresa nacional no funciona, dependemos del capital extranjero y la importación, ya que nos provee de productos y trabajo. La decencia se ha perdido, solo queda la desesperación. Tal vez tenía la opción de seguir buscando otro trabajo veraniego; sin embargo, ellos no. Por ello decidí actuar. Esperaba que me botaran, o que me respondieran de alguna forma inteligente, pero la reacción fue totalmente contraria. Me encontré con un ser humano confundido, con estudios, que sabía expresarse, pero sin respuestas. Incapacitada de demostrar que sabia lo que hacia.

Estas empresas que buscan gente normalmente son agencias que captan personal para luego ser enviados a trabajar en empresas mas grandes, como Ripley o Saga, como recomendados. No tengo conocimiento de si la ganancia es alta; sin embargo, comprendo que la gente enviada puede que no sea capacitada. Ellos solo seleccionan a los que consideran mejores, basándose en su currículo (muchas veces exagerados, como el mío por ejemplo), no importa si son desaquillibrados, eso ya es problema del contratante. Su personal no está capacitado para explicar los trabajos, solo siguen un texto y unas líneas que no ofrecen mayores detalles.

Respecto a las personas que asisten, en su mayoría son personas de estratos medios y bajos, mujeres y estudiantes, que buscan ganar un poco de dinero justamente. Al conversar con ellos, llegué a la conclusión de que buscaban un trabajo de ocho horas o medio tiempo si es posible, ganando sueldo mínimo o menos. No esperaban encontrar un trabajo de doce horas con tan pocas ventajas y con un sueldo tan ínfimo. Muchos dirán que la experiencia es también parte importante del empleo, pero ¿Realmente ser vendedor otorga gran experiencia? Es verdad que da mejor capacidad de relacionarse con otros; sin embargo, considero que con el alto nivel de estrés que produce trabajar doce horas, probablemente solo aprendan cómo amargarse la vida y liberarla con sus seres queridos. El sueldo que ofrecía esta empresa es una patada directa. No se puede vivir con esta cantidad. Tenemos que considerar en ese sueldo los pasajes, el almuerzo, el sandwichito intercomidas,alguna emergencia, u algún otro gasto extra que surja durante la jornada laboral, que prácticamente incluye todo el día. Vale también explicarle a estas empresas que la gente vive, esto lo digo porque el trabajo era de lunes a domingo. Son veinte días de trabajo sin descanso para trescientos cuarenta soles. Probablemente la ganancia final solo sea de cien soles, que a estas personas les servirán para comprarles regalos a sus familiares y amigos en navidad. Han sacrificado tiempo por esto. Estos no cuestionan el trabajo, lo aceptan porque no tienen otra opción. Necesitan un trabajo más justo, que ofrezca mayores oportunidades e incentivos, como premios por aumentar las ventas.

Ahora hablemos del plato fuerte. Las empresas contratantes. Éstas son en su mayoría capitales extranjeros que han visto una buena oportunidad en Perú. Estas nos han ayudado a “aumentar” el PBI y el índice de empleos, pero seamos sinceros. Las empresas no solo han visto una oportunidad para vender, sino una mano de obra desesperada, a la cual pueden explotar. La reconocida empresa Ripley paga a sus empleados en chile un promedio de mil dólares la jornada de ocho horas, sin incluir incentivos ni gratificaciones. El peruano gana seiscientos soles, todo incluido. Es una situación indignante pero cierta.Nisiquiera nombrar otras como Mcdonald, Starbucks,la ex peruana Wong y Metro, entre otras. La mayor parte de personas que entran en estos últimos son estudiantes, que aceptan el sueldo mínimo temporalmente, con el fin de recibir experiencia y algún dinero, sin embargo, hay independientes que se sustentan con este sueldo. La solución no está en retirarlas estas empresas del mercado peruano, y mucho menos nacionalizarlas, sinó en crear un organismo realmente regulador, funcional y totalmente incorruptible que obligue a cumplir una buena labor durante su periodo de actividad y que analice las leyes con el fin de que estas no aprovechen los vacios legales.

Hace poco la telefonía, en el área de internet, sufrió un cambio. Una serie de regularizaciones surgieron con el fin de ofrecer un mejor servicio hacia el público. Estas consistían en establecer multas que redujeran la velocidad de conexión a los usuarios que superaran los límites establecidos de transferencia de datos. La reacción del peruano fue inmediata. Se inició una lucha “virtual” para que se retractaran de aquella acción, haciendo recolección de firmas y mandando cartas al organismo regular, OSIPTEL, quien aún no se había pronunciado.Finalmente, esta regulación fue cancelada a medias, ya que a los usuarios que hayan adquirido el servicio después de julio del 2010 si se les penalizaría. Queda aún por ver qué estrategia usará para terminar aplicando esto a todos sus usuarios, tal como el caso de los contratos, en los que la persona solo estaba obligada a pagar el servicio de telefonía por seis meses y luego podían cambiarse de operadora. Su solución fue obligar al usuario a firmar un contrato por seis meses más.

Así como este,se ven muchas casos más de abusos cometidos por estas pseudo empleadoras progresistas, que a mi parecer hacen más daño que bien. Lo gracioso es que solo podemos aceptarlas permanecer sumisos a sus órdenes, o tal vez podamos darles una buena llamada de atención demostrándoles que también podemos manufacturar nuestro productos y dárselos. Todo depende de nuestra actitud.

martes, 7 de diciembre de 2010

Más juguetes

Juguetes

Cada cierto tiempo no se me ocurre mejor idea que revisar el inmenso arsenal de juguetes que aún conservo en una pecera donde solía tener mis hamsters.Lo increíble es cuando me acuerdo el uso que le di a cada objeto o donde los guardaba. Ahora compruebo la tan anticuada y odiada frase que siempre escuchaba de pequeño: “Al final, el juguete que menos costo tiene es el que más vas a usar”. Y si pues, solo con un muñeco lo comprobé, pues recuerdo los muy buenos momentos que pasé con unos Bionicles armables de McDonald (lamentablemente), en comparación con un Optimus Prime que se transforma en cinco formas, de las cuales dos nunca pude armar, debido a que las piezas desaparecieron el mismo día que lo recibí. No obstante, recuerdo haber deseado ese Optimus con todas mis fuerzas, presionarlo hasta que lo compre. No tengo la menor idea del precio, pero debido al tamaño puedo suponer que era de gran valor.
Ahora tengo juguetes que quizá debería regalar, pero ¿Para qué? Ya he tenido la oportunidad de regalar algunos personalmente; sin embargo, no he observado algún gesto de felicidad, alguna señal de que realmente lo vayan a disfrutar. Tal vez en su cabeza estén pensando que se los van a quitar, que no deben tenerlos o tal vez yo esté exagerando. Ahora solo me queda conservarlos y ,como hoy, limpiarlos y recordar. Al fin, tío Enrique, entiendo porqué también los conservaste.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Interesante imagen.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Memento homo , quia pulvis es , in pulverem revertis

¿Tanto contenido puede tener una canción?
La trilogía Gaia es una colección de álbumes de mago de oz que narra los eventos importantes de la humanidad, como el descubrimiento y conquista de América, o mitos como el de la ciudad de Atlántida o El Dorado.Gaia III : Atlantia es el álbum final y una canción me llamo la atencion.Atlantia narra el fin de la tierra, causado por el excesivo uso de recursos, que cambiaron el ciclo ecológico su vez, la canción hace referencia a las religiones, aunque debo considerar que hace énfasis en la católica al decir "..Ser gay es una enfermedad, violar a un crio, no...”.Me considero cristiano-católico; sin embargo, me duele saber que mi religión aun no acepta que la homosexualidad es un género, y me hace más infeliz saber que lo propaguen. Alguna vez en mi colegio, un padre hablo sobre la homosexualidad, nombrandola una enfermedad, ahora me hace mierda pensar el por qué nunca le pregunte el motivo de esa conclusion, tal vez mi timidez no me dejo, pero sé que le tome importancia porque aun lo recuerdo. Otra pregunta que me hago ahora es ¿Por qué me enseñaron eso? ¿Cual era la intención de querer hacerme creer aquello? No me gusta para nada el poder que tiene la Iglesia sobre el hombre, a tal punto de alimentar la discriminacion, por que a quien le duela, eso sí es discriminacion. ¿De que sirve hacer obras de caridad, dar una buena imagen a la sociedad o cumplir los mandatos de la Iglesia en general, si estas rompiendo una ley básica que nos dio Jesús, la de amarnos los unos a los otros? Correcto.De nada.
Finalmente debo decir, ¿Soy en verdad cristiano-católico? Yo creo en las enseñanzas de Dios Padre e Hijo, que siempre me conducen hacia el buen camino, mas no creo en el poder de la Iglesia. La Iglesia debería ser una entidad espiritual, un guía que modere nuestras acciones, no nuestro pensar. No necesitamos que nos digan que está mal y que está bien, necesitamos darnos cuenta que es cada acción y sus consecuencias."...si haces esto te vas al infierno...” que vulgar e incoherente esta amenaza. Tal vez la enseñanza halla cambiado, pero esas frases quedaran en mi generación probablemente la pasen a sus hijos. Es tiempo de 'apretar F5' y adaptarnos al terrible mundo globalizado en el que vivimos. Y si la Iglesia desea conservar el poder, que se centre ahora en el consumismo, que es la causa de los nuevos males que aquejan al hombre.

"...si alguien lee esta carta, no olvide que el fin de esta civilización
se debió al egoísmo, codicia e incultura de la raza humana..."